Cómo se arma el precio de un vuelo privado
No se cobra por asiento y no hay una tarifa de lista. El número final es la suma de seis o siete renglones, y saber cuáles son alcanza para entender por qué dos vuelos parecidos pueden costar muy distinto.
La primera diferencia con un pasaje de línea es conceptual y ordena todo lo demás: en un vuelo privado no se compra un asiento, se contrata la aeronave. El precio de un Buenos Aires–Punta del Este es el mismo para dos pasajeros que para seis, mientras entren en la cabina. Repartido entre más gente baja por cabeza, pero el número que aparece en la cotización no se mueve.
El segundo punto es que no existe una tarifa de lista. Cada cotización se arma para ese vuelo, con esa aeronave, en esas fechas. Lo que sí se repite es la estructura: siempre son los mismos renglones, y son estos.
Los renglones de una cotización
- Hora de vuelo. Es el renglón más grande y el que más varía entre aeronaves: incluye el combustible, el mantenimiento que se acumula por hora volada y el seguro. Un turbohélice y un jet intercontinental no juegan el mismo campeonato.
- Posicionamiento. Si el avión no está en el aeropuerto de salida, hay que llevarlo. Ese traslado se vuela vacío y se cobra. Es la razón por la que el mismo tramo puede salir distinto según qué aeronave esté disponible y dónde.
- Pernocte de tripulación. Cuando el vuelo obliga a que los pilotos se queden fuera de base, se suman alojamiento y viáticos.
- Tasas aeroportuarias. Las cobra cada aeropuerto: aterrizaje, estacionamiento, uso de terminal. Cambian de aeropuerto a aeropuerto y por eso conviene mirar de dónde se sale.
- Handling. La atención en tierra: escalerilla, equipaje, remolque, coordinación con la torre. Se contrata en cada punta del vuelo.
- Catering y servicios a bordo. Depende de lo que se pida y de la duración del vuelo.
- Cargos internacionales. En vuelos fuera del país se agregan sobrevuelo, migraciones y aduana.
Por qué dos vuelos parecidos cuestan distinto
Casi siempre la explicación está en el posicionamiento. Un vuelo que sale con una aeronave que ya estaba en el aeropuerto no arrastra traslado; el mismo vuelo con un avión que hay que traer de otra provincia sí, y ese traslado puede pesar tanto como el tramo contratado. Es exactamente el mismo mecanismo que hace que exista un empty leg, mirado del otro lado.
“El aeropuerto de salida y la aeronave disponible explican la mayoría de las diferencias de precio entre dos vuelos iguales.”
Operaciones — Oliver Jets
La forma más rápida de ver un número concreto es cargar origen, destino y fecha en el cotizador del sitio: devuelve las aeronaves disponibles para ese tramo con su precio, sin formulario de por medio. Y si todavía no está definida la aeronave, en la comparación de los trece equipos están todos con su capacidad y su alcance, que es lo que más mueve el renglón de la hora de vuelo.


